¿Te has preguntado alguna vez si se puede comer fruta después de comer?. Te cuento que en el estómago hay distintos niveles de digestión: la proteína y las grasas se digieren a una cierta velocidad. Y las frutas, que son azúcares simples, a una velocidad distinta.

Voy a ponerte un ejemplo: si te comes primero un entrecot (que tiene una digestión lenta)  y luego una fruta (que se digiere rápido), la fruta crea una fermentación en el estómago.

 

Con esto te quiero decir que: si tienes problemas digestivos cómo, digestiones lentas, pesadas, gases, ardor… es mejor no comer fruta después de las comidas.

Sobretodo si la fruta es melón, sandía o ciertas frutas tropicales.

 

Te voy a contar, también, casos excepcionales que la gente tolera bien independientemente de su sistema digestivo: sería una manzana, pera, piña o papaya.

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

limpiar formularioPublicar comentario