Como nos explica la doctora Kelly McGonigal en su libro “El autocontrol”, la fuerza de voluntad es como un músculo que se agota a medida que avanza el día. Así que, sabemos que no tenemos la misma fuerza de voluntad por la mañana cuando nos levantamos,  que por la noche antes de acostarnos.

 

Por la mañana nos cuesta menos hacer deporte, estudiar, hacer dieta… después de trabajar todo el día todo se complica el doble.

Procrastinar es el hecho de dejar las cosas para más adelante, es decir; tengo que hacer deporte pero ya lo haré luego. Tengo que estudiar, luego me pongo. Tengo que planchar, antes de irme a la cama lo haré.

 

Sabemos que la fuerza de voluntad se agota a medida que el día avanza. Así que estructúrate las tareas para hacer lo más importante y “costoso” por la mañana y lo que más te apetezca por la tarde. ¿Sabes que decía decía un amigo mío con el tema del deporte? Hazlo ahora, así ya queda hecho.

 

Aquí un ejemplo: si por la mañana pones un donut y una manzana, todo el mundo escoge la manzana, su fuerza de voluntad es muy alta. Per si lo pones después de un cálculo matemático o de una tarea difícil, todo del mundo elige el donut.

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